"Lo inevitable", por Hermógenes Puglietto
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Lo inevitable
por Hermógenes Puglietto
EL RELOJ EN LA PARED. EL DEDO DE LA PRECEPTORA QUE, JUNTO A LA PUERTA, JUGABA CON UN MECHÓN DE PELO. UNA MINÚSCULA ARAÑA QUE TEJÍA CON LENTITUD SU TELA EN EL MARCO DE LA VENTANA. LA ESPERA ERA INTERMINABLE. SE PASÓ LAS MANOS POR EL ROSTRO PARA INTENTAR (SIN ÉXITO) DESPEJAR LOS NERVIOS.
-PASÁ. LA DIRECTORA TE VA A RECIBIR AHORA- DIJO LA PRECEPTORA, Y ABRIÓ LA PUERTA.
Suena el despertador y Lucho se despierta toma una pastilla y se la traga; luego se levanta y tiene su cama con mucha prolijidad. Su desayuno lo espera, un sandwich de jamón y queso con un café negro y jugo de naranja. Preparando la mochila para ir a la escuela se da cuenta que es demasiado tarde, agarra las partituras y sale de su casa. Llega a la escuela a tiempo.
-Siempre tan puntual y prolijo- le dice el profesor- Pasá, que todavía no empezamos.
Él entra, acomoda la silla para sentarse y tocar el piano, pero justo en ese momento entra Paula, se tropieza con el piano y entre disculpas saca el violín de su estuche.
-¿Empezamos a ensayar?- dice el profe con entusiasmo- Un, dos, tres…
Lucho es el que empieza y toca con un excelente rendimiento. Todos se impresionan. Cuando le toca a Paula entrar con su violín, lo hace desafiando desafinando y a destiempo. El profesor la para y pide empezar otra vez. Lucho, con la poca tolerancia que tiene y su perfeccionismo, rezonga, pero sin más empieza a tocar. Cuando de nuevo Paula desafina, Lucho se cansa agarra su partituras y se va dando fuertes pisadas. En un intento de no perder la cordura se lava la cara, respira profundo y vuelve al salón.
Suena la puerta, todos en silencio. Lo miran a Lucho, pero él sin dar más vueltas empieza a tocar. Cuando Paula se le une claramente se equivoca. Lucho se levanta de la silla con los ojos de un desquiciado y camina rápidamente hacia Paula, agarra un arco y la ataca.
Lucho esperando con tranquilidad para que lo reciba la directora, mientras escuchan sirenas a lo lejos, se pasa las manos por la cara para calmarse o limpiarse la sangre.
CRUZÓ CORRIENDO LA CALLE BAJO LA LLUVIA, Y ME ABRAZÓ.
PD: Esto no está terminado, es la maqueta una obra de teatro que no se pudo completar
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Comentarios
Publicar un comentario