"El empate que fue victoria", por Noob Saibot
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“El empate que fue victoria”
por Noob Saibot
Estábamos con mi primo David en su casa, viendo la previa del superclásico de fútbol Argentina contra Brasil. David es un buen pibe, pero tiene un gran defecto: su mentalidad es a veces machista y discriminatoria. Mientras destapaba una cerveza dijo una frase que no pude dejar pasar, “futbol, al fin algo de machos, primo” a lo que pregunté ¿Qué querés decir David?, a lo que me dijo “Dale primo, sabés de lo que hablo, hoy en día prendés la tele y cada dos minutos aparece un gay. No tengo nada contra ellos pero esto es fútbol, cosa de machos. Entonces le dije que su comentario me molestaba, aunque le reconocí que yo antes pensaba como él y le dije: “Dejame contarte una historia, David”.
Yo trabajo en la empresa Compured, una empresa de servicios de internet. Hace unos meses llegó un empleado nuevo, Julian, un pibe simpático que enseguida nos cayó bien. Un rato después, Roberto de seguridad, nos recordó que al día siguiente teníamos el desafío de fútbol contra los empleados de la empresa rival, que nos venían ganando los últimos cinco partidos seguidos, por lo que siempre terminamos pagando la cancha y las cervezas después del encuentro. En ese momento lo miré a Julian, el chico nuevo y le pregunté si quería ir a jugar con nosotros, a lo que respondió con una sonrisa que sí, que jamás se perdería un partido.
A las seis de la tarde, como todos los días, salimos del trabajo todos juntos. Julián se despidió y vemos que se acercaba a un chico en una moto; para sorpresa de los que estábamos ahí vimos que se dan un beso en la boca y se van juntos. Esa noche el grupo de whatsapp del equipo explotó: “¿Un maricón en el equipo?” ”¿ Es joda, no? “Yo quiero ganar, no quiero un compañero que se esté preocupando más por las uñas que por la pelota”. Fueron algunos de los tantos comentarios y burlas que leí esa noche. Otro compañero escribió “Que vaya, así nos reímos de él un rato” yo me sentía confundido; no me gustaban esos comentarios, pero tampoco hice nada para detenerlos.
Llegó la hora del partido y por ser nuevo a Julián le tocó esperar en el banco. Las cosas no iban bien, el partido estaba difícil y perdíamos 2 a 0. Para peor, Roberto sufrió una patada que lo sacó de la cancha. Era el turno de que Julián entre, a lo cual Gonzalo, el arquero, me dijo: “Vamos a perder, pero al menos vamos a reirnos viendo correr a una loca”. El partido se reanuda, Julián está solo frente al arquero pero no le pasan la pelota, hasta que decide barrerse con dureza quitándole la pelota al defensor rival y pateando un verdadero cañonazo. El arquero no la vio: 2 a 1. Todos nos sorprendimos, yo incluido. Si bien no me burlaba de Julián, tampoco pensé que pudiera jugar bien a la pelota. El partido se puso durísimo, quedaba un minuto, estamos cerca de perder y de pagar la apuesta otra vez. Julián tomó la pelota en la mitad de cancha y con una jugada maradoniana llega al área rival para ser derribado de una tremenda patada por el arquero. ¡Penal! gritamos todos y el árbitro lo cobró. El golpe fue durísimo, me dolía de solo verlo, la patada que antes había recibido Roberto era una suave brisa comparada con ésta. Pensé que Julián no se iba a levantar. Pero estaba equivocado, no solo se paró sino que nos dijo: “Lo pateo yo”. Nos quedamos sorprendidos y nadie se animó a contradecirlo. El árbitro exclamó “Última jugada; se patea y se termina”. Julián lo patea con calidad: 2 a 2 y final del partido, por primera vez en meses no teníamos que pagar la apuesta. Julián nos había salvado. Luego de eso nos invitó unas cervezas nos contó de su pasión por Racing, por los videojuegos y de su relación con Ramiro, su novio.
Todos los que estábamos ahí aprendimos una lección. La pasión y la habilidad futbolera no tienen nada que ver con la preferencia sexual, pero más importante, nuestra tonta forma de pensar no nos hubiese permitido conocer a un pibe tan copado como Julián. Así que querido primo, te pido que abras tu cabeza y entiendas que no es de buena persona lastimar y discriminar a los demás. Ojalá un día un jugador famoso pueda decir sin problemas que es gay y que a nadie le moleste eso. Ahora disfrutemos del partido
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Comentarios
Hermoso!
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