El cuento
por La mujer maravilla
Activos, pasivos, Excel... trabajar para una empresa global puede ser agotador, el balance que estoy constituyendo se ve interrumpido por el sonido de la puerta principal, abriéndole paso a la voz de mi hijo, Nate.
-¡Ma!, no vas a creerlo, me inscribí al concurso de cuentos del cole... dijeron que el género podía ser ciencia ficción, dramático, teatral, bla bla bla... -. Me contó emocionado, a lo que correspondí con un abrazo que lo elevó del suelo, él tiene 7 años cumplidos hace poco.
-¡Excelente! cariño, para tener más oportunidad de ganar debes leer libros, muuuuchos libros, algunos pueden ser...
-No, no, no-. me cortó de tajo- ¡Me niego! Son muy largos, y no entiendo del todo lo que tratan de decir- se quedó un momento callado, pensando alguna mejor idea, de repente, abrió por completo sus ojos, los cuales destellaban entusiasmo:
-Contáme un cuento, es más divertido, así como cuando era pequeño- dijo.
-Aún lo eres- afirmé.
-Seee...- dijo rodando sus ojos mientras se sentaba en el suelo.
-Okey, pero pocas interrupciones así no pierde sentido ¿entendido? Sólo cuando sea necesario- él asintió frenético.
-Este cuento fue contado y vivido por tu abuela, junto a su amiga Dolores.
-¿Es la señora del retrato del colegio?- me preguntó sorprendido, a lo que sonreí.
-Por supuesto, ambas se ayudaron entre sí, aunque a decir verdad una ayudó más a la otra... bueno continúo contándote...
"En ese entonces, Dolores era alguien conocida por ser muy liberal, ya que su forma de pensar contradecía a la mayoría, y lo demostró un día. Mi mamá se encontraba leyendo un libro durante el recreo cuando ella se le acercó por detrás, asustándola.
-¡AHH! - gritó, y el libro voló por los aires hasta aterrizar en el suelo -¿Qué te pasa?- le preguntó sobresaltada.
-Disculpa, te veía muy concentrada y no pude evitarlo- le dijo sonriendo-. Esta noche voy a entrar al colegio, más bien a la oficina del director y necesito una cómplice, ¿Quieres venir?- dijo con tranquilidad.
-¿Ah? ¿Astás loca? Sabés que cualquier vecino nos ve y llama a la policía y somos boleta, además ¿por qué? ¿para qué?...- preguntó mamá.
-Bueno es algo privado y confidencial, no voy a decir más- cortó, tu abuela quería saber más pero se quedó callada, observando directamente sus ojos, resignándose, sabiendo que no dejaría de insistir hasta que dijera que sí, respondió:
- Está bien, de acuerdo, pero eso sí por favor nada de tonterías ni travesuras ¿Entendido?- advirtió.
- ¡Claro, por supuesto! Sos la mejor compañera del mundo- le dijo sacudiendo su cuerpo- A las 8 pm, en la entrada- le informó mientras se retiraba.
-Ok...
-La abuela era rebelde- dijo Nate riendo.
-Supongamos, en ese momento estaban prohibidas muchas cosas y la curiosidad estaba a flor de piel- le expliqué.
-Continuá, porfa...
-Ella le mintió a su mamá diciéndole que iba a la casa de una amiga, después de muchas súplicas, accedió. Una vez afuera de su casa, se dirigió al colegio.
Una vez que llegó, Dolores se encontraba usando un clip para el cabello como llave para abrir la puerta hasta que la vio.
- Wow, viniste- dijo relajada- Es difícil hacer esto sola- le informó un poco cabizbaja.
-Bueno... pasaba por acá y te vi- mintió- Tiempo después cuando yo nací reconoció que fue porque tenía curiosidad y le parecía excitante hacer algo incorrecto, Dolores sólo asintió como respuesta, minutos después ella se mordía las uñas con nerviosismo, el ¡crack! que indicaba que la puerta cedía fue como la 5° sinfonía de Beethoven. Entraron mirando cómo las luces del exterior iluminaba el colegio resaltando hasta el más mínimo detalle.
Avanzaron sigilosamente por los pasillos, directo a su destino, para su suerte, la puerta "casualmente" estaba abierta, tu abuela estaba sorprendida, eufórica...todo junto.
-¿Por qué tan sorprendida?- el entendimiento se apoderó de su rostro- Nunca entraste ¿cierto?- le preguntó en un susurro.
- No...- admitió con un hilo de voz.
-¿Nunca te preguntaste por qué los chicos pueden ingresar y nosotras no?- preguntó
-No-contestó tu abuela, no sabiendo a dónde quería llegar o saber su compañera- igual es natural, normal...- Sintió algo en su pecho, como una onda que se expandía por todo su cuerpo.
Dolores negó con la cabeza.
-Yo pienso completamente distinto- le respondió mirándola a los ojos, había fuego en ellos, como quien quería compartir calor- todos y todas somos capaces de hacer lo que queramos, con esfuerzo, dedicación y perseverancia, y cuando lo alcancemos, nadie tiene que recibir más o menos méritos. Sólo que esta manera de ver la vida está oculta por las ideologías impuestas por la sociedad, el ser humano tiene fortalezas y debilidades, y entonces, sólo entonces, alcanzaremos la cima , cuando las identifiquemos y trabajemos en ellas- en su mirada había franqueza, una gran y profunda franqueza, tu abuela tenía lágrimas en los ojos, le dolía el corazón, quizás, era porque algo moría en su interior, quizás, algo despertó en ella y luchaba en su interior, desgarrando ideas, recuerdos... dando paso a esa luz, ideología.
Dolores durante su aturdimiento, sacó la mochila que traía colgada en su hombro un enorme cartel blanco con muchos colores que decía:
" 1+1=2 mujeres + hombres = 0"
Ese mensaje era simple pero cierto, una verdad que emergió esa noche, se podría decir que fue Dolores quien la empezó a un paso lento, pero seguro, por todo el mundo, compartiendo ese fuego que ardía..."
Jadeante, miré a mi hijo quien se encontraba con los ojos tranquilos, satisfecho; se que no entendió del todo la idea central, ahora ya no se cuestiona nada de eso, su generación recompensa toda la porquería que hicieron en el pasado.
-Amo a la abuela, y donde sea que esté espero que lo escuche-. Dijo con voz entrecortada, me acerqué y le pedí que se sentara en mi regazo, abrazándolo.
-Lo sabe corazón, ten la certeza de que lo sabe...-. Le aseguro mirando al cielo, sabiendo que nos observa, nos cuida y espera para reunirnos con ella.
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